KARMA Y DHARMA 1

 KARMA Y DHARMA  1


FILOSOFÍA ORIENTAL
Hablar de *Karma y Dharma* es adentrarse en el corazón de la filosofía, espiritualidad y cultura Oriental, específicamente en tradiciones como el *hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo*.

Más que una "filosofía y cultura", representan una cosmovisión, es decir, la forma de entender cómo funciona la justicia Divina, el universo, y el propósito de nuestra existencia. Hagamos un recorrido detallado por ambos conceptos y cómo se entrelazan.

Desde luego, no debemos olvidar que se trata de CONJETURAS HUMANAS, que no podemos ni asegurar ni afirmar que sean acertadas o equivocadas, tan solo se trata del pensamiento y razonamiento humano en estas culturas y tradiciones orientales.


1. EL DHARMA
(El Propósito y el Deber Ser)
La palabra *Dharma* proviene de la raíz sánscrita *dhṛ*, que significa "sostener, mantener y apoyar". En su sentido más amplio, el Dharma es el orden Divino que sostiene al universo, pero, a nivel humano tiene un significado profundamente ético y personal.

**El deber ético y moral:
Dharma es hacer lo correcto, en el momento correcto, por las razones correctas. Es vivir en armonía con las leyes de la naturaleza y la sociedad.

**Tu propósito de vida:
No hay ningún Dharma para todos; cada persona tiene su propio Dharma según su etapa de vida, su rol en la familia, su profesión y sus talentos innatos. El Dharma de un médico es sanar; el de un maestro, enseñar; el de un padre de familia proteger.

**La Rectitud:
Cumplir con tu Dharma implica cultivar virtudes como: la verdad, la paciencia, la compasión y la no violencia.

**En resumen:
Si el universo fuera una gran orquesta, el Dharma es la partitura que te corresponde tocar. Cumplir con tu Dharma es tocar tu instrumento en perfecta armonía con los demás.

2. EL KARMA:
La Ley de Causa y Efecto
La palabra *Karma* significa, literalmente, *acción o acto*. Es la ley Divina de causa y efecto. Contrario a la creencia popular de Occidente (nosotros), el Karma no es un castigo divino, ni "venganza", ni una fuerza malévola. Es una ley espiritual: *toda acción genera una reacción equivalente*

**Acción integral:
El Karma no solo se genera con lo que *haces físicamente*; también se siembra a través de tus *palabras* y, de manera muy importante, de tus *pensamientos e intenciones*.

**La semilla y el fruto:
Cada acción es una semilla y tarde o temprano, cuando las condiciones sean las adecuadas en esta vida o en existencias futuras, (según esta filosofía), esa semilla dará su fruto.

**Responsabilidad absoluta:
Bajo la ley del Karma, no somos víctimas del destino, sino arquitectos de nuestra propia realidad. Lo que vivimos hoy es el resultado de nuestras acciones pasadas; lo que hacemos hoy diseña nuestro futuro.

3. CÓMO SE ENTRELAZAN EL KARMA Y EL DHARMA
Estos dos conceptos son las dos caras de una misma moneda dentro de la rueda de la existencia (conocida como *Samsara*). Su relación es directa:

**El Dharma es la guía; el Karma es el resultado.
El Dharma te dice *cómo actuar*. Si actúas alineado al Dharma (haciendo el bien, cumpliendo tu deber, actuando sin egoísmo), generas un *Karma positivo*, lo que trae paz, sabiduría y bienestar.

**El Adharma genera Karma negativo.
Actuar desde el *Adharma* (lo contrario al Dharma: la codicia, el engaño, la violencia) siembra semillas de sufrimiento.

EL FIN ÚLTIMO
En la cultura oriental profunda, el objetivo final no es simplemente acumular "buen Karma" para tener una vida cómoda. El propósito espiritual más elevado es actuar con *desapego a los frutos de la acción* (un concepto bellamente explicado en el libro sagrado *Bhagavad Gita*).

Cuando actúas por amor al deber y a la rectitud, sin esperar recompensas ni aplausos, dejas de generar Karma. Es entonces cuando se alcanza la liberación espiritual, conocida como *Moksha* en el hinduismo o *Nirvana* en el budismo.

EL IMPACTO EN LA VIDA COTIDIANA
En los países de origen no oriental (cómo es nuestro caso) y para quienes adoptan esta filosofía, vivir bajo la cultura del Karma y el Dharma transforma el día a día de tres formas muy claras:

1. *Aceptación pacífica:
Ayuda a procesar las dificultades de la vida no con amargura o resentimiento, sino como oportunidades para "limpiar" deudas del pasado.

2. *Conciencia del presente:
Te vuelve profundamente selectivo con tus pensamientos y acciones. Te detienes a pensar: ¿Qué semilla estoy plantando aquí?

3. *Compasión universal
Al entender que todos estamos interconectados por la misma red de causa y efecto, el respeto hacia los animales, la naturaleza y los demás seres humanos se vuelve una necesidad orgánica, no una obligación.

Es una filosofía de vida hermosa que, despojada de misticismos exagerados, nos invita simplemente a ser la mejor versión de nosotros mismos para con el mundo.

Continuará.........


¡¡ SEA POR DIOS !!


José Jaime González Martínez 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

RELIGIONES

IMAGEN GUADALUPANA

AUTOESTIMA