CUERPO HUMANO 2

 CUERPO HUMANO  2

MEMORIA

LOS RECUERDOS
La memoria y con ello, los recuerdos, es sin duda la columna vertebral de la condición humana.

Si la vida es un viaje finito, es decir, tiene un principio y un final; la memoria es el equipaje donde guardamos el sentido de todo lo vivido, sin ella, seríamos náufragos en un presente sin raíces.

Mirar la memoria desde una perspectiva humana y profunda nos revela que no es solo un almacén de datos (como el disco duro de una computadora), sino un proceso vivo y sentimental.

Podríamos definir su valor a través de tres dimensiones fundamentales:

1. EL ANCLA DE LA IDENTIDAD
Quién soy
La memoria es el hilo conductor que une al niño que fuimos con el adulto que somos hoy. Es la que nos permite recordar nuestras batallas ganadas, los errores de los que aprendimos y los rostros de aquellos que nos moldearon.

Un ser humano sin memoria pierde su historia; con ella, mantiene su brújula interna. Nos da continuidad y nos recuerda que somos el resultado de un camino recorrido con esfuerzo y dedicación.

2. EL FILTRO DEL AFECTO
Cómo recordamos
Nuestra memoria tiene una cualidad maravillosa: no es fría ni exacta, sino "emocional". Con el tiempo, el pasado pasa por un sutil tamiz que suele suavizar las asperezas y abrillantar los momentos de felicidad, la música que nos conmovió, los aromas de la infancia o la calidez de un abrazo.

Recordar es, en su sentido etimológico más puro (su significado) es, "volver a pasar por el corazón" (*re-cordis*). Es la herramienta que nos permite revivir las "melodías" de nuestra vida cuando el presente se vuelve demasiado ruidoso.

3. VÍNCULO A LA TRASCENDENCIA
El legado
La memoria no solo sirve para mirar hacia atrás, sino para proyectarnos hacia adelante. Cuando cultivamos la memoria a través de la palabra, de un texto escrito para los seres queridos (mi amada familia), o de las tradiciones compartidas, estamos haciendo un acto de generosidad inmenso.

Estamos asegurando que las lecciones, los valores y el amor, no se disuelvan con el tiempo, sino que permanezcan como un faro para los que vienen detrás.

Al final, la memoria es nuestra rebelión más elegante contra el olvido y el paso del tiempo. Mientras algo o alguien se mantenga en la memoria, sigue formando parte del presente. Es un ejercicio valioso sentarse a repasar el archivo del alma.

YO TE RECUERDO, ESPERO QUÉ,
TÚ TAMBIÉN ME RECUERDES !!

Continuará..........


¡¡ SEA POR DIOS !!


José Jaime González Martínez 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

IMAGEN GUADALUPANA

RELIGIONES

AUTOESTIMA